He llegado a un punto en que escribir, me libera.
Siento que hace años todo era más fácil y sin embargo, me siento igual.
Rodeado de gente y con la sensación de estar solo.
Todo va a peor.
Hemos perdido la comunicación.
Lo bonito de pararse dos minutos y leer.
Me siento estancado en un mundo que no para de evolucionar,
pero sigo viendo como cambia todo. Menuda ironía...
Como la vida.
Escribo por si me vuelvo a perder.
Recuerdo que te tengo a ti y entonces pienso.
Las cosas que podría contarte y soy incapaz de hacerlo.
Algo me para, me asfixia y me va matando poco a poco. Como si cada vez que intento liberar mi alma, mis emociones, mi yo; una ráfaga de aire volviese a golpearme sin dejar hueco para respirar.
Pero a mis manos nadie las para.
Ni si quiera los golpes que me he llevado.
Ellas siempre vuelven.
Frías, pero vuelven.
No lo notas?
Es lo único que queda de mi.
Nadie, nadie puede robarme la libertad que siento cuando escribo.
Pues sólo lo hago para mi.
Nadie puede destruir ni borrar.
Nadie puede decirme que no.
Nadie me juzga.
Aquí,
aquí soy libre.
martes, 4 de noviembre de 2014
sábado, 26 de abril de 2014
Increíble cómo cambia todo, no?
Tan increíble como gota que desaparece del cristal en tiempos de lluvia.
Pero estamos en sequía.
En sequía de palabras, de gestos, de señales...de sensación alguna de ausencias.
Tu ausencia.
Esperé a que el tiempo respondiera. A algún cambio. Esperé gotas de lluvia en este desierto, vacío.
El que dejaste tú.
Te vi alejarte. Te vi como te perdías. Te vi pero ya no eras tú.
Ya te habías perdido hace tiempo. Y yo perdí contigo.
Increíble.
No sé qué me duele más, que me hayas vuelto a dejar solo o que esté aquí dedicando tiempo de mi vida escribiéndote cuando tú, tú ni te darás cuenta de lo que estás haciendo.
Dime.
Dime qué ganas con mentir?
Dime si te sientes mejor.
Dime desde cuando ya no eres el mismo.
Dime que cada día, en algún momento, un segundo de tu vida he aparecido yo en tus pensamientos.
Dime el por qué de todo esto...
Increíble.
Porque escribir no va a cambiar nada. Sólo a liberar lo que siento. Una pequeña parte de mi rabia y decepción.
Increíble.
Porque después de todo esto ya es imposible que cambies.
Y yo no puedo más, por mucho que me esfuerce, ya no puedo más.
Me quedo aquí, esperando a que llueva.
Me quedo esperando a nada, a nadie.
Increíble.
20 años juntos.
1 millón de canciones.
1 billon de sonrisas.
Y hoy, hoy ya no sé quién eres.
Increíble.
Pero estamos en sequía.
En sequía de palabras, de gestos, de señales...de sensación alguna de ausencias.
Tu ausencia.
Esperé a que el tiempo respondiera. A algún cambio. Esperé gotas de lluvia en este desierto, vacío.
El que dejaste tú.
Te vi alejarte. Te vi como te perdías. Te vi pero ya no eras tú.
Ya te habías perdido hace tiempo. Y yo perdí contigo.
Increíble.
No sé qué me duele más, que me hayas vuelto a dejar solo o que esté aquí dedicando tiempo de mi vida escribiéndote cuando tú, tú ni te darás cuenta de lo que estás haciendo.
Dime.
Dime qué ganas con mentir?
Dime si te sientes mejor.
Dime desde cuando ya no eres el mismo.
Dime que cada día, en algún momento, un segundo de tu vida he aparecido yo en tus pensamientos.
Dime el por qué de todo esto...
Increíble.
Porque escribir no va a cambiar nada. Sólo a liberar lo que siento. Una pequeña parte de mi rabia y decepción.
Increíble.
Porque después de todo esto ya es imposible que cambies.
Y yo no puedo más, por mucho que me esfuerce, ya no puedo más.
Me quedo aquí, esperando a que llueva.
Me quedo esperando a nada, a nadie.
Increíble.
20 años juntos.
1 millón de canciones.
1 billon de sonrisas.
Y hoy, hoy ya no sé quién eres.
Increíble.
jueves, 6 de febrero de 2014
Siempre estoy pidiendo tiempo para todo. Y lo pierdo como si me fuese indiferente.
Me voy a dormir y me quedo todas las noches pensando. Pensando en todos los cambios por los que he pasado. Ya no escribo como antes.
No sigo ningún camino, no me esfuerzo en buscarlo. Necesito una motivación.
Me voy a dormir y me quedo todas las noches pensando. Pensando en todos los cambios por los que he pasado. Ya no escribo como antes.
Me cuesta coger boli y libreta y empezar a vomitar pensamientos, reflexiones de noches que no tienen fin.
No sé qué hago con mi vida, sinceramente. Tampoco espero nada de mi, ni de nadie.No sigo ningún camino, no me esfuerzo en buscarlo. Necesito una motivación.
Para qué quiero tiempo...Si no lo utilizo.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)