De ver como la sociedad no valora lo que tiene,
de lo poco que se valora,
De que la gente se empeñe en cambiar mi vida,
de que se inventen mis normas y mis pautas,
De permanecer en silencio,
de aguantar todo esto,
De no ser lo suficientemente fuerte,
de no serlo y destruirme por dentro,
De fingir,
de no escuchar lo que el corazón grita,
De llorar, reír,
de no saber qué sentir,
De esperar a que se den cuenta,
de no poder abrir los ojos a nadie,
De lo rápido que cambian las cosas,
de lo difícil que es asumirlo,
De pensar,
de tener una espiral de autodestrucción,
De sentir,
de sentir que estoy cansado.
Cansado de lo que recibo,
de lo que me desmuestran…
No sé.
Cansado.
miércoles, 31 de agosto de 2011
sábado, 13 de agosto de 2011
Imprescindible.
Siempre imaginé tenerte cerca. Todo me parecía tan fácil. Te entregué todo, incluso lo que no tenía. Te alejaste, lejos. Cada vez más lejos. Hasta que te perdí de vista.
Cuando te conocí no sabía que esto sería tan grande. (Cuando eres pequeño y vas creciendo, la gente y tu família te enseñan muchas cosas, ésta por ejemplo…tienes que ir descubriendola tú).
Todos te tienen miedo, los que de verdad lo sienten.Y tu te escondes.Corres. Todos te buscan. Todos desean ser encontrados por ti. Y corres.
Me he cansado de perseguirte, de echo llevo unos años detrás de ti. Me haces daño. Me quieres. Me acaricias cada noche en mis sueños. Y me haces daño. Y es que te llevas contigo gran parte de mi. Tal vez por eso esté tan obsesionado por ti. Devuelveme lo que es mío!
He perdido la cabeza, las piernas por correr detrás de ti, los brazos por aguantar este peso, el corazón…Ven a mi! Que ya no quiero esperar. Ven a mi!
Dulce tentación. Maldigo el día en que te conocí. Estoy atado a ti…
Ven a mi! Hazme sentir un millón de sensaciones a la vez. Practica conmigo todas las formas de decir un Te quiero, en cualquier idioma! Pues para mi, el significado será el mismo..como cuando me miras, de lejos.
Daría mi vida por descubrir lo que hay detrás de esos ojos.
Pues amor, tú…eres como un regalo. Sorprendeme.
Hazme reír, llorar, gritar, saltar…pero no dejes de alimentarme de sentimientos.
Pues la vida, sin ellos, no sería la misma. Sin ti, AMOR.
Cuando te conocí no sabía que esto sería tan grande. (Cuando eres pequeño y vas creciendo, la gente y tu família te enseñan muchas cosas, ésta por ejemplo…tienes que ir descubriendola tú).
Todos te tienen miedo, los que de verdad lo sienten.Y tu te escondes.Corres. Todos te buscan. Todos desean ser encontrados por ti. Y corres.
Me he cansado de perseguirte, de echo llevo unos años detrás de ti. Me haces daño. Me quieres. Me acaricias cada noche en mis sueños. Y me haces daño. Y es que te llevas contigo gran parte de mi. Tal vez por eso esté tan obsesionado por ti. Devuelveme lo que es mío!
He perdido la cabeza, las piernas por correr detrás de ti, los brazos por aguantar este peso, el corazón…Ven a mi! Que ya no quiero esperar. Ven a mi!
Dulce tentación. Maldigo el día en que te conocí. Estoy atado a ti…
Ven a mi! Hazme sentir un millón de sensaciones a la vez. Practica conmigo todas las formas de decir un Te quiero, en cualquier idioma! Pues para mi, el significado será el mismo..como cuando me miras, de lejos.
Daría mi vida por descubrir lo que hay detrás de esos ojos.
Pues amor, tú…eres como un regalo. Sorprendeme.
Hazme reír, llorar, gritar, saltar…pero no dejes de alimentarme de sentimientos.
Pues la vida, sin ellos, no sería la misma. Sin ti, AMOR.
martes, 28 de junio de 2011
Hace mucho que no escribo como dios manda. De echo, ya no me apetece escribir…
Estoy cansado de la vida, de lo que ella me devuelve y de lo que me ofrece.
Si estoy aquí, sentado, las horas pasan y mi odio hacía el tiempo va creciendo.
Que se detenga ya, que yo me bajo, que yo me quedo quieto sin hacer nada, que ya no quiero llorar, no quiero pensar, no quiero irme a dormir con la sensación de haber hecho todo mal. Que me sonría, eso quiero. Que al levantarme tenga una razón por la que valga la pena secarme las lágrimas, abrir los ojos y saltar de la cama.
Ya no puedo más conmigo mismo. El mundo cae sobre mi. Tengo un peso encima enorme. Me destroza, me provoca ira, me rompe, saca lo peor de mi, me duele. No puedo con él.
Te das cuenta de muchas cosas, sobretodo de lo mucho que cambian las personas. Pero…si no cambiasen, qué aburrida sería la vida! Un juego al azar, como un remolino.
Y después las tienes delante (a las personas) y son como si no las conocieras.
Echo de menos a todas las que han pasado por mi vida a lo largo de estos años. Incluso echo de menos a la chica que vivía en el edificio de delante, que me sonreía. O al viejecito que se sentaba cada mañana en la esquina del bar, me miraba y me daba los buenos días.¿ Dónde están?
Pienso en personas que no darían un duro por mi. Ese es mi problema. O tal vez el problema es que pienso demasiado.
Voy a crear mi propio mundo, no quiero estar en este.
Mi mundo…reflexión, poesía, amor, alcohol y fiesta.
Estoy cansado de la vida, de lo que ella me devuelve y de lo que me ofrece.
Si estoy aquí, sentado, las horas pasan y mi odio hacía el tiempo va creciendo.
Que se detenga ya, que yo me bajo, que yo me quedo quieto sin hacer nada, que ya no quiero llorar, no quiero pensar, no quiero irme a dormir con la sensación de haber hecho todo mal. Que me sonría, eso quiero. Que al levantarme tenga una razón por la que valga la pena secarme las lágrimas, abrir los ojos y saltar de la cama.
Ya no puedo más conmigo mismo. El mundo cae sobre mi. Tengo un peso encima enorme. Me destroza, me provoca ira, me rompe, saca lo peor de mi, me duele. No puedo con él.
Te das cuenta de muchas cosas, sobretodo de lo mucho que cambian las personas. Pero…si no cambiasen, qué aburrida sería la vida! Un juego al azar, como un remolino.
Y después las tienes delante (a las personas) y son como si no las conocieras.
Echo de menos a todas las que han pasado por mi vida a lo largo de estos años. Incluso echo de menos a la chica que vivía en el edificio de delante, que me sonreía. O al viejecito que se sentaba cada mañana en la esquina del bar, me miraba y me daba los buenos días.¿ Dónde están?
Pienso en personas que no darían un duro por mi. Ese es mi problema. O tal vez el problema es que pienso demasiado.
Voy a crear mi propio mundo, no quiero estar en este.
Mi mundo…reflexión, poesía, amor, alcohol y fiesta.
martes, 26 de abril de 2011
El silencio también es una respuesta
He hablado con Romeo, el de fuera no, el de dentro. –El de fuera? Sí, el que finge, disimula y esconde al de dentro. –Y cómo está?
Rendido, sin fuerzas, cansado…con muchas dudas en la cabeza. Romeo pierde la confianza , pierde las ganas de luchar, pierde la fe…lo pierde todo. Ahora sólo quiere observar, dejar pasar el tiempo y ver como la gente, la de este asqueroso mundo, le da menos valor de lo que le hace falta. Antes se tardaba más en decir un Te quiero y pocas personas, muy pocas, podían sentir un Te amo y decirlo, más bien demostrarlo. Y qué ha cambiado? Ahora se regala la confianza como si nada, parece ser que el más inocente es el perdedor. Tratamos el amor como si fuese un juego y no nos damos cuenta de que al final, todos somos perdedores.
Romeo no puede más. Está harto. Quiere huir de estos malditos insensatos. No quiere saber nada más. Observa, piensa, siente y calla…
Rendido, sin fuerzas, cansado…con muchas dudas en la cabeza. Romeo pierde la confianza , pierde las ganas de luchar, pierde la fe…lo pierde todo. Ahora sólo quiere observar, dejar pasar el tiempo y ver como la gente, la de este asqueroso mundo, le da menos valor de lo que le hace falta. Antes se tardaba más en decir un Te quiero y pocas personas, muy pocas, podían sentir un Te amo y decirlo, más bien demostrarlo. Y qué ha cambiado? Ahora se regala la confianza como si nada, parece ser que el más inocente es el perdedor. Tratamos el amor como si fuese un juego y no nos damos cuenta de que al final, todos somos perdedores.
Romeo no puede más. Está harto. Quiere huir de estos malditos insensatos. No quiere saber nada más. Observa, piensa, siente y calla…
viernes, 15 de abril de 2011
El recuerdo nunca muere.
Tenía catorce años la primera vez que me enamoré. Entonces no sabía en qué me había metido. Supongo que es en esa edad cuando empiezas a sentir esas famosas mariposas por el estómago; Y todo es genial…la vida…los amigos… Sonríes sin ningún motivo y todo lo que aprendes día a día es nuevo. Empiezas a descubrir una nueva etapa de tu vida.
La mía, mi etapa, mi descubrimiento…fue el amor. Lo vivo tan intensamente que a veces tengo la impresión de que no formo parte de este gran círculo llamado mundo.
No me considero diferente, pero sí especial. De echo, todos lo somos. Yo soy así.
Vivo con la obsesión de estar enamorado. Y lo estoy, ahora mismo lo estoy. Por tercera vez en mi vida me he vuelto a enamorar. Y durante estos años han salido de mi las palabras más bonitas que se puedan encontrar en la tierra.
Y hoy sentado aquí volverán a salir esas mariposas que se estamparan contra el papel para plasmar una vez más lo que hay dentro de mi, lo que mis textos reflejan…mis sentimientos.
“Y es que la vida es demasiado corta para pasarla pensando, siéntela.” Eso es lo que aprendí con ella. Todavía no la he olvidado. Aún sigo esperando que algún día aparezca por la puerta de clase con su cara de dormida y disculpándose por llegar tarde. De echo, a mi me encantaba que llegase tarde porque sabía que nada más abrir la puerta me buscaría a mi para ver si la esperaba, y cuando conseguía encontrarme me sonreía y leía en sus labios “buenos días”. Se sentaba y nos pasábamos el día mirándonos.
Ella no era como las demás chicas. No iba con tacones ni se maquillaba todos los días.
Tampoco se relacionaba con mucha gente. Le gustaba pasear por el patio, nunca estaba quieta. A menudo se sentaba y escribía. Era preciosa… Tenía el cabello largo y liso, sus ojos marrones claros pero que cuando se ponían en el sol eran verdes y una sonrisa…una sonrisa que todavía hoy no he podido describir lo bonita que era.
A mis ojos ella era perfecta, también con sus imperfecciones pero perfecta. Me gustaba todo de ella…
La conocí en una salida al laberinto de Horta. Ambos nos perdimos, bueno en realidad yo no, la estaba siguiendo hasta que conseguí que se fijase en mi. Nada más saludarla se puso tímida. Intentaba esconderse a través de su pelo y fingía no mirarme…
Le dije que me había perdido, que yo también buscaba la salida, pero ella era más lista que yo y sabía que le mentía. Le dije la verdad. Le agarré de la mano y le dije “mira, puedo llevarte hasta la salida, lo único que tienes que hacer es cogerte de mi mano y no soltarme”. Lo hizo, y no volvió a soltarme nunca más.
A partir de ese día los dos sabíamos que sentíamos lo mismo. Era una explosión de sentimientos cada vez que nos besábamos.
Era maravillosa. Nos reíamos de todo y de nada. Le hablaba por la calle y me paraba, me miraba y esperaba a que la besara. Pasamos el verano juntos. Sentía que era la mujer de mi vida y yo el hombre de la suya. Nos escribíamos todos los días… setecientas treinta cartas en total.
Pero ahora…ella no puede contestármelas, no está. Ariadna murió de cancer.
Ella me enseñó que el amor no sólo se demuestra/hace en la cama.
Hablábamos de la vida, de lo hermoso que era vivirla y del amor.
Hoy he vuelto a pasear por el laberinto y buscándola me he perdido. Sé que ya no está, que no va a aparecer por la puerta de clase ni me va a dar los buenos días. Ya lo he asumido…pero, el recuerdo de una persona por muy lejos que esté, si ésta ha sido importante para ti, siempre va hacer que lo que un día sentiste por ella sea lo más valioso que guardes en tu corazón. Pueden entrar y salir las personas que quieran pero ella siempre se va a quedar…porque lo que siento jamás se va a apagar.
Con ella descubrí el amor y también valorar más a la vida.
No espero que hoy me conteste. Hoy es San Jordi… hace tres años que ella murió. Hoy sólo espero que ella agarre mi mano para no perderme en el recuerdo…para no echarla de menos… Porque después de tres años la sigo queriendo, como el primer día.
He ganado el premio a mejor redacción en castellano, estoy muy feliz.
La mía, mi etapa, mi descubrimiento…fue el amor. Lo vivo tan intensamente que a veces tengo la impresión de que no formo parte de este gran círculo llamado mundo.
No me considero diferente, pero sí especial. De echo, todos lo somos. Yo soy así.
Vivo con la obsesión de estar enamorado. Y lo estoy, ahora mismo lo estoy. Por tercera vez en mi vida me he vuelto a enamorar. Y durante estos años han salido de mi las palabras más bonitas que se puedan encontrar en la tierra.
Y hoy sentado aquí volverán a salir esas mariposas que se estamparan contra el papel para plasmar una vez más lo que hay dentro de mi, lo que mis textos reflejan…mis sentimientos.
“Y es que la vida es demasiado corta para pasarla pensando, siéntela.” Eso es lo que aprendí con ella. Todavía no la he olvidado. Aún sigo esperando que algún día aparezca por la puerta de clase con su cara de dormida y disculpándose por llegar tarde. De echo, a mi me encantaba que llegase tarde porque sabía que nada más abrir la puerta me buscaría a mi para ver si la esperaba, y cuando conseguía encontrarme me sonreía y leía en sus labios “buenos días”. Se sentaba y nos pasábamos el día mirándonos.
Ella no era como las demás chicas. No iba con tacones ni se maquillaba todos los días.
Tampoco se relacionaba con mucha gente. Le gustaba pasear por el patio, nunca estaba quieta. A menudo se sentaba y escribía. Era preciosa… Tenía el cabello largo y liso, sus ojos marrones claros pero que cuando se ponían en el sol eran verdes y una sonrisa…una sonrisa que todavía hoy no he podido describir lo bonita que era.
A mis ojos ella era perfecta, también con sus imperfecciones pero perfecta. Me gustaba todo de ella…
La conocí en una salida al laberinto de Horta. Ambos nos perdimos, bueno en realidad yo no, la estaba siguiendo hasta que conseguí que se fijase en mi. Nada más saludarla se puso tímida. Intentaba esconderse a través de su pelo y fingía no mirarme…
Le dije que me había perdido, que yo también buscaba la salida, pero ella era más lista que yo y sabía que le mentía. Le dije la verdad. Le agarré de la mano y le dije “mira, puedo llevarte hasta la salida, lo único que tienes que hacer es cogerte de mi mano y no soltarme”. Lo hizo, y no volvió a soltarme nunca más.
A partir de ese día los dos sabíamos que sentíamos lo mismo. Era una explosión de sentimientos cada vez que nos besábamos.
Era maravillosa. Nos reíamos de todo y de nada. Le hablaba por la calle y me paraba, me miraba y esperaba a que la besara. Pasamos el verano juntos. Sentía que era la mujer de mi vida y yo el hombre de la suya. Nos escribíamos todos los días… setecientas treinta cartas en total.
Pero ahora…ella no puede contestármelas, no está. Ariadna murió de cancer.
Ella me enseñó que el amor no sólo se demuestra/hace en la cama.
Hablábamos de la vida, de lo hermoso que era vivirla y del amor.
Hoy he vuelto a pasear por el laberinto y buscándola me he perdido. Sé que ya no está, que no va a aparecer por la puerta de clase ni me va a dar los buenos días. Ya lo he asumido…pero, el recuerdo de una persona por muy lejos que esté, si ésta ha sido importante para ti, siempre va hacer que lo que un día sentiste por ella sea lo más valioso que guardes en tu corazón. Pueden entrar y salir las personas que quieran pero ella siempre se va a quedar…porque lo que siento jamás se va a apagar.
Con ella descubrí el amor y también valorar más a la vida.
No espero que hoy me conteste. Hoy es San Jordi… hace tres años que ella murió. Hoy sólo espero que ella agarre mi mano para no perderme en el recuerdo…para no echarla de menos… Porque después de tres años la sigo queriendo, como el primer día.
He ganado el premio a mejor redacción en castellano, estoy muy feliz.
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