jueves, 6 de febrero de 2014

Siempre estoy pidiendo tiempo para todo. Y lo pierdo como si me fuese indiferente.
Me voy a dormir y me quedo todas las noches pensando. Pensando en todos los cambios por los que he pasado. Ya no escribo como antes.
Me cuesta coger boli y libreta y empezar a vomitar pensamientos, reflexiones de noches que no tienen fin.
No sé qué hago con mi vida, sinceramente. Tampoco espero nada de mi, ni de nadie.
No sigo ningún camino, no me esfuerzo en buscarlo. Necesito una motivación.
Para qué quiero tiempo...Si no lo utilizo.